Interprete

Vivien Leigh

Vivien Leigh(1913-1967). Si hay vidas fascinantes y repletas de hechos románticos, la de Leigh está entre las más destacadas. Vivien Mary Hartley nació el 5 de noviembre de 1913 en Darjeeling, India, donde vivió hasta los seis años. Terminada la I Guerra Mundial, su familia regresa a Gran Bretaña y Vivien ingresa en un internado religioso. Allí conocerá a Maureen O'Sullivan (la futura señora de Tarzan), dos años mayor que ella. Durante unas vacaciones en Londres asiste con su madre a su primera representación teatral y queda fascinada hasta el punto de volver a ver la obra 16 veces más. De vuelta al colegio comienza a actuar en representaciones escolares al tiempo que va afinándose al cine (es fan de Leslie Hovvardl), así que, cuando acaba sus estudios, intenta dedicarse profesionalmente a la interpretación. En esa misma época, con 19 años, se casa con el abogado Herbert Leigh Holman, del que tomara su apellido.

Su primera oportunidad cinematográfica se presenta en 1935. Es un pequeño papel en Things are looking up, con solo una frase aunque recitada en un primer plano. Inmediatamente su belleza hace que consiga otro secundario en la obra teatral The green sash: por fin puede considerarse actriz. En 1937 conoce a Laurence Olivier en el rodaje de Flre over England, una película sobre la reina Isabel I en la que ella interpreta a una de sus damas, y el, a su favorito. AI igual que en el guion, se enamoran, aunque ambos siguen casados. En 1938 acompaña a Olivier, que va a protagonizar Cumbres borrascosas, a Hollywood y el director William Wyler le ofrece el papel secundario de Isabella. Leigh lo rechaza porque espera un personaje mejor Selznick la ha elegido para el papel de Escarlata O’Hara de Lo que el viento se llevó, que le valió el Oscar a la mejor actriz.

Desde entonces hasta su prematura muerte por tuberculosis en 1967 (hasta en eso fue romántica), participa en multitud de otras de teatro y sólo en una decena de películas, entre las que destacan El puente de Waterloo (1940) –su preferida de cuantas hizo-, Lady Hamilton (1941) – en la que volvió a coincidir con Laurente Olivier, con quien se había casado por fin el año anterior-, La barrera invisible (1947), Un tranvía llamado deseo (1951) -por la que consiguió su segundo Oscar encarnando a la tremenda Blanch Dubios frente al Stanley Kawasaki de Brando-, La primavera romana de la señora Stone (1961) -rodada tras su divorcio de Olivier- y El barco de los locos (1965); todas ellas extraordinarias interpretaciones. Hollywood recuerda su belleza y su inteligencia... junto a sus brutales cambios de humor, siempre cercanos al desequilibrio mental

Hollywood recuerda su belleza y su inteligencia... junto a sus brutales cambios de humor, siempre cercanos al desequilibrio mental